El cerro del Tata de Sabaya se ve impresionante y es guardián de la frontera con Chile

Desde lejos se puede ver al cerro del Tata de Sabaya como imagen impresionante, que para muchos es el guardián de la frontera con Chile. Este cerro considerado “milagroso” es venerado por propios y extraños. El cerro del Tata Sabaya te concede milagrosos inimaginables.

Desde las pampas del municipio de Sabaya se pueden conocer muchas leyendas,  cuentos reales. Por las llanuras de Sabaya cercanos al pueblo, los antiguos hombres caminaban por sendas especiales.

En esta zona hay varias rutas, llamados caminos del Inca, que transitan en medio de tolares plantas nativas de la zona, incluso en la época de la colonia, los españoles usaban los caminos de los Incas para transportar minerales.

La leyenda cuenta que en los tiempos cuando los cerros eran personas, existía una cholita llamada HUANAPA en las cercanías de Turco concretamente en Kulluma (Turco Huachacalla Corque).

El Doctor Sajama enamorado de Huanapa le obsequia una mantilla de vicuña; compromiso de matrimonio.

Tata Sabaya conquista con sus encantos a Huanapa, la cholita acepta irse con Sabaya dejando la mantilla en Kulluma, como es costumbre sabayeña la mujer duerme al rincón del marido: Huanapa está en la rinconada (Cariquima) protegida por Sabaya, en Kulluma quedó una colina en forma circular que se asemeja a una mantilla abandonada.

Sajama, encolerizado al enterarse de la osadía de Sabaya, lanza un ataque con piedra de su honda directo a la cabeza para terminar con la vida de su enemigo, el proyectil hiere en la boca y dientes de Sabaya, haciendo que éste escupa sangre junto con los dientes malogrados: en el lado sureste de las faldas del Tata Sabaya existen grupos pequeños de colinas como esputos de saliva y sangre petrificada. Sabaya queda chimuelo (le falta dientes), repuesto del ataque organiza con sus amigos los topos excavadores, enviar un ejército numeroso para el cerco y la caída de Sajama, los topos realizan su ataque de excavación.

Sajama viéndose en apuros manda una carta de auxilio con un ñandú a su hermana Illimani, la hermana le devuelve con el ñandú un maletín de piedra cerrado, con la instrucción y recomendación de entregar y abrir el maletín sobre la cabeza de Sajama, no antes; pero la curiosidad del ñandú es grande y obliga a quebrantar la recomendación, cuando hacía una pausa en su carrera en las cercanías de Choquecota y Turco, abre cuidadosamente el maletín dejando escapar una niebla fría que le asusta y lo cierra de inmediato.

Cuando Sajama recibe y abre el maletín, según instrucción de Illimani; del maletín sale una niebla espesa que forma rápidamente un cielo cubierto de nube, enseguida una tormenta de lluvia granizo y nevada que anega el sector, la inundación y el frio de la nevada causa el exterminio del ejercito de topos excavadores: el Sajama queda en pie un tanto encorvado con un nevado blanco permanente.

El Mallku Tunapa, viendo esta contienda entre Sabaya y Sajama por la cholita Huanapa, hace de mediador anteponiéndose entre ambos y apacigua para siempre los ánimos de los contendores: Sabaya queda con la dentadura chimuela, Sajama encorvado con nieve permanente, Huanapa en el rincón del cordón de la cordillera de los Andes cerca de Cariquima y Tata Sabaya, Mallku Tunapa queda desprendido del cordón del Colquechampe dejando una hondonada en su posición antigua; el lugar es denominado Jachapujro (hondonada abierta entre el Mallku Tunapa y el cerro Colquechampe).

En la línea entre el cerro Sajama y el Tata Sabaya queda interpuesto el cerro Mallku Tunapa, la distancia aproximada del Sajama al Mallku Tunapa es de 92 Km, del Mallku Tunapa al Tata Sabaya existen aproximadamente 30 Km.

El cerro Tata Sabaya es un volcán apagado, la cima tiene un picacho acabado en punta con un abra producto de la última erupción, que le hace ver como si le faltara dientes (khasa).

Por el lado noreste de las faldas a media cuesta del cerro Tata Sabaya existe una mesa de ofrendas, de igual forma otra mesa de ofrendas al lado de la carretera internacional Oruro Iquique que pasa por las faldas del lado este.