El majestuoso Cabaray de Sabaya es el “guardián de la frontera entre Bolivia Chile”

El majestuoso Cabaray, ubicado en el municipio de Sabaya, es un cerro místico y es considerado el “Guardián de la frontera entre Bolivia y Chile”. En esta montaña están escritas muchas leyendas e historias que son relatadas por los pobladores de Pisiga – Bolivar un lugar encantador del municipio de Sabaya.

La historia relata que en los tiempos lejanos, cuatro fabulosos y hermosos nevados gobernaban nuestra tierra.

Ellos estaban divididos en dos grandes imperios: el Illimani y el Illampu en el Oriente. El Sajama y el Tata Sabaya en el occidente. Ellos eran hermanos.

La montaña Tata Sabaya vivía en compañía de Cabaray, Sayani, Coipasa y otros cuidadosamente atendidos por las chinchillas, las vicuñas y avestruces.

En medio de esa vida de paz, el joven Tata Sabaya se sentía enamorado de la bella T'allaThunupa, hija del mallku Toroni.

Cubriéndose de elegante ropaje visitó la casa de la princesa. Los cumplidos para la bella Thunupa y los respetos para el genial Toroni, fueron bien recibidos por parte del padre e hija.

Tata Sabaya satisfecho regresó a su mansión y comunicó sus sentimientos a su hermano mayor Mallku Sajama. El hermano recibió la noticia muy modesto, pensando que su hermano menor quería expandir sus dominios y con prepotencia preparó un plan contra su hermano Tata Sabaya.

Una noche, a la cabeza del gran Sajama un ejército bien armado sorprendió al joven Tata Sabaya que descansaba sin sospechar que estaba rodeado.

Hondearon con inmensos bloques de piedra el cuerpo del joven hasta que lograron destruir la blanca dentadura de platino que tenía el mallku Tata Sabaya.

Muy herido, Tata Sabaya empezó a escupir sangre y fuego sobre el salar de Coipasa que luego se convirtió en pequeñas colinas llamadas ahora “qullu qullu”. Ante semejante ultraje, Tata Sabaya preparó a sus colaboradores chinchillas y millones de “tujus” (roedores) para abrir inmensas galerías en las entrañas del enemigo.

Una noche iniciaron el plan con todo empeño. Abrieron galerías con salidas por todos los costados durante varios días. El enemigo sentía morirse. Entonces los grandes mallkus: Illimani e Illampu intervinieron imponiendo la paz.

Sajama muy herido curó sus heridas cuando caía una granizada. Así se cubrió para siempre con un poncho blanco. El Tata Sabaya celebró su matrimonio con la bella Thunupa al que asistieron los mallkus supremos. Al oriente se colocaron el Illampu, el Illimani, el Mururata y el Huayna Potosí. Al occidente el Sajama, el Larackawa, el Parinacota, Toroni y en un sitio especial "Tata Sabaya y la soberana Talla Tunupa.

Otra vez retornó la calma. Hasta el día de hoy la nueva pareja extiende sus dominios desde Carangas hasta los Lípez con dos grandes mares de leche llamados Uyuni y Coipasa. (Fausto Colpari)